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11.08.2011
La mala ciencia

Una investigación del Observatorio de la Europa de las Multinacionales (CEO), una organización especializada en “cazar lobbies” ha puesto en evidencia la escasa imparcialidad y el carácter empresarial de los comités de expertos que asesoran a las instituciones comunitarias en gran cantidad de asuntos públicos y que guían cada vez más la política de la Unión Europea. Cuatro miembros de un importante panel científico sobre aditivos de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) han “actualizado” sus declaraciones de intereses y han reconocido que habían trabajado para la industria alimentaria, dato fundamental que no consignaron en un primer momento y que sólo fue añadido tras hacerse público un primer informe del CEO que ponía nombres y apellidos a los conflictos de interés y la falta de ética en estos comités.

Se trata de John Christian Larsen (Dinamarca), Jürgen König (Austria), Gerrit Speijers (Holanda) y Iona Pratt (Irlanda), los cuatro, miembros del comité científico de la agencia de Seguridad Alimentaria de la Comisión Europea que estudia los riesgos de aditivos como el aspartamo, la riboflavina o el glutamato sódico. Todos ellos “olvidaron” declarar que habían trabajado para un “think tank” y grupo de lobby (el International Life Sciences Institute o ILSI Europe), entre cuyos fundadores y financiadores se encuenran Nestlé, Unilever, Kraft, Danone, Mars, Coca-Cola o Mc Donald’s.

Leer más:  Miguel Jara

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