Noticias
03.04.2010
Las abejas abandonan las colmenas

J. SIERRA VALENCIA

Las siglas CCD (Colony Colaps Disorder) apenas esconden el drama conocido en España como Síndrome del Despoblamiento de las Colmenas que afecta a las abejas de todo el mundo y que está golpeando con fuerza a los enjambres de la Comunitat Valenciana y a la economía de los apicultores. El síndrome se describe con facilidad, no así las causas que lo provocan.

José Martínez, apicultor, perdió el pasado año el 30% de sus enjambres. "Las colmenas están aparentemente bien pero de pronto empiezan a perder individuos y al final sólo quedan unos pocos que hacen inviable la colmena. Lo llamativo es que al contrario de lo que ocurre con otras enfermedades, ahora no queda ni rastro de las abejas muertas. Salen un día y ya no vuelven. Así de fácil e incomprensible", aseguró.

La literatura científica sobre este fenómeno vincula el Síndrome del Despoblamiento de las Colmenas a la proliferación de pesticidas con acción neurotóxica, aunque sin descartar otras posibles causas y la interacción de diversos factores.

Según se ha descrito en varios trabajos de investigación, especialmente en Francia y España, los pesticidas basados en los "neo-nicotinoides"-cada vez más utilizados- hacen que las abejas sufran una pérdida brusca del sentido de la orientación. Salen de la colmena para hacer su trabajo pero luego no saben volver y mueren lejos de su refugio. Por eso nadie encuentra nunca sus cadáveres.
En Estados Unidos, la revista Science habla en un artículo de la perdida de entre un 50 y un 90% de las especies polinizadoras, especialmente abejas y abejorros.

En la Comunitat Valenciana, Carlos Muñoz, responsable del sector apícola en la Unió, asegura que en 2007 se produjo un "pico" con un 30% de las colmenas desaparecidas o inviables, al que hay que sumar el 10% de mortalidad "natural" que se produce todos los años. En 2009 el porcentaje volvió a bajar y se espera que este año la mortandad no supere el 20%.

En algunos países se ha suspendido cautelarmente el uso de "neo-nicotinoides" aunque en España todavía no hay movimientos en esa dirección. Las grandes compañías, multinacionales con gran poder para influir las decisiones políticas- controlan la fabricación y distribución de estos productos, dirigen también el mercado de las semillas - muchas de ellas blindadas por estos compuestos- y también otros pesticidas e insecticidas usados en la apicultura. Carlos Muñoz explica que pese a la toxicidad acumulativa y persistente de estos compuestos la prohibición de su uso tuvo efectos inmediatos. "No hay un único factor, sino varios, pero no hay dudas sobre la toxicidad de estas sustancias".

 

Fuente: Levante

Imagen: Abel Alonso Efe


digitalnature