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06.05.2012
La mano que tiene la semilla es la que controla el mundo

JOAQUÍN Arque 06/05/2012

Desde 1982 al 2009 en Aragón las explotaciones agrarias han disminuido un 66% y el numero de UTA (unidades de trabajo año) ha caído un 33%. En cambio la SAU (superficie agrícola utilizada) permanece estable. Con estos datos podemos sacar una conclusión clara; que desde los 80, con la inclusión en nuestros campos del modelo productivista impuesto desde la revolución verde, que promulgaba el uso abusivo de pesticidas, la tecnificación y siembra de semillas de alto rendimiento, hemos perdido casi un millón de empleos y se ha fomentado la concentración de tierra en cada vez menos propietarios.

Por lo tanto, en los últimos 30 años hemos desarrollado un modelo agrícola que aparte de provocar contaminación por abuso de productos químicos, destrucción del territorio por exceso de roturación, fomentar un modelo que ha concentrado el control del producto agrario en manos de la gran distribución y ha relegado al consumidor a una papel de marioneta inútil, es en parte responsable de la despoblación de nuestro territorio. Y digo en parte porque hay factores sociales que también han influido.

Los transgénicos son una herramienta más que ha inventado este modelo productivista para seguir controlando nuestra alimentación. En los años 50 y 60 fueron los pesticidas, que crearon una dependencia de los agricultores hacia las multinacionales agroquímicas, después vino la tecnificación de las explotaciones que nos hicieron más dependientes del petróleo y ahora son los transgénicos que nos quieren atar a las trasnacionales de las semillas. Con esta vuelta de tuerca tendrán todo el ciclo del cultivo controlado, desde la semilla hasta el supermercado.

Los transgénicos, son solo son una herramienta más de este sistema productivo, cuyo objetivo es dar más beneficio a las empresas que los producen, no que los cultivan. Muy al contrario de lo que nos dicen, los transgénicos no son el presente, usan menos del 1% de la SAU mundial, y debemos luchar para que tampoco sean el futuro, sino queremos que nuestras tripas rujan al son de las multinacionales.

Desde el movimiento de agricultura ecológica reivindicamos la soberanía alimentaria, el derecho a decidir nuestras prácticas agrícolas y nuestras políticas agroalimentarias.

Fuente: El Periódico de Aragón

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